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HISTORIA DE TALAMPAYA

Texto extraído del sitio http://www.eumed.net, modificado y adaptado por Gonzalo González

La Torre y el Tótem - Años 60s
Foto: Blogs La Nación

Primeros Estudios
Si bien la zona ya era recorrida por baqueanos y arrieros de Pagancillo, científicamente los campos de Talampaya no fueron descubiertos hasta 1893, cuando el Geólogo Alfred Stasmed llevó adelante el primer reconocimiento del área, y si bien dejo sus investigaciones para luego ser profundizadas, pasó más de medio siglo para que comenzara a valorarse el patrimonio geológico y paleontológico de Talampaya. Fósiles de flora y fauna de una antigüedad de 225 millones de años habían sido descubiertos, completando todo esto con hallazgos y vestigios de ocupación humana tales como arte rupestre, petroglifos y enterratorios que datarían del año 100 d.C.


Segunda Etapa
En el año 1940 al encargársele un relevamiento geológico de la zona de Paganzo, Talampaya e Ischigualasto, continuando con los estudios dejados por Stasmed, el Dr. Joaquín Frenguelli, de la Universidad Nacional de la Plata, recoge nuevo material paleontológico, posteriormente analizado por profesionales de la Universidad Nacional de la Plata y Buenos Aires, poniéndose de manifiesto el inmenso valor científico del lugar. Setenta años después de su descubrimiento el Dr. Joaquín Frenguelli era capaz de arrojar nueva luz sobre los descubrimientos, proporcionando información importante y atraer así la atención de los geólogos y paleontólogos de todo el mundo. Fósiles de animales y plantas, así como las capas geológicas analizadas, se remontan hasta el período Triásico de la era Mesozoica, hace unos 225 millones de años, cuando los reptiles dominaban estas tierras. Todo esto lo convierte en uno de los pocos lugares del planeta donde las diferentes capas del suelo puntualmente del Triásico, así como los procesos de movimiento de las placas tectónicas, están claramente expuestas y al vista de todos. Los procesos que dieron lugar a la formación de la cordillera de los Andes, hace 60 millones de años, obligó a esta morfología particular a surgir desde el subsuelo. Su composición está dada por arcillas y areniscas compactadas del Triásico.
La presencia de óxido de hierro también es visible, que es la principal causa que el color rojizo cubra las paredes, también puede visualizarse el oxido de manganeso en la Formación Tarjados de un color mas oscuro, formando una capa aislante conocida como barniz del desierto. La vasta cuenca permanecía virtualmente desconocida debido a su aislamiento y falta de accesibilidad. La construcción de la carretera en la década del 70, que une Patquía con Villa Unión permitió el ingreso de vehículos con mayor facilidad. El cañón y su acceso fueron por primera vez levantados por el ingeniero Werner Lorenz, geodesta alemán radicado en el Departamento Felipe Varela.

Creación del Parque Provincial Ischigualasto ( Valle de la Luna ) 
En 1968 y luego de una larga disputa, La Rioja pierde la zona conocida como campos de Ischigualasto, quedando esta bajo la tutela de San Juan. Este tesoro científico estuvo a merced de toda clase de depredaciones, hasta que en 1971, el gobierno de esa provincia crea el Parque y Reserva Paleontológica Ischigualasto más conocido como el Valle de La Luna, denominación que fue atribuida al Profesor Rogelio Díaz Costa, en el año 1967. La superficie de la reserva totaliza 63.000 Has.

Creación del Parque Provincial Talampaya
A principios de los 70s, se le encarga al profesor Carlos Jesus Decaro ( docente investigador ) para que mediante sus investigaciones permita darle el enfoque turistico necesario. La idea era realizar una planificación turística, mediante la creacion de circuitos, un reglamento interno, muchas de las cuales todavia tienen vigencia, ademas todo en cuanto al manejo temático de sus recursos científicos. La única publicación especializada sobre el Parque Talampaya es la que se conoce hasta el momento. Tarea que le llevó muchos años de recorriendo y relevando la zona.
En 1975, luego de los estudios realizados por Decaro, el gobierno de la provincia hace lo mismo con los campos de Talampaya, como fue en el Valle de la Luna, y lo declara Parque Provincial bajo Ley N° 3509/75, en conjunto con el Cerro Bola (Ischichuca), Loma Blanca, Loma Negra, incorporándose también al Chiflón. La superficie del parque totaliza 325.000 hectáreas. Los objetivos que se buscan con la creación del área protegida se debe a la conservación de importantes yacimientos paleontológicos y arqueológicos presente. No obstante además de sus maravillas naturales y visuales, la importancia de Talampaya también reside en su riqueza histórico- cultural, presente principalmente en los grabados figurativos -antropomorfos y zoomorfos- y abstractos -geométricos diversos-, realizados por hombres que habitaron la región miles de años atrás. Al trascender la importancia del hallazgo, se despierta un especial interés en los centros más especializados del mundo. Se concretan convenios con universidades extranjeras, destacándose el realizado por el Dr. Alfred Romer, Director del Museo de Zoología Comparada de la Universidad de Harvard (E.E.U.U.), con los Doctores Guillermo del Corro y Orlando Gutiérrez de la Universidad de Buenos Aires.

Primeras excursiones en Talampaya ( años 60 )

Toponimia
Según estudios el riojano Prof. Dardo de la Vega Díaz, Talampaya es un vocablo Quechua que se podría traducir de la siguiente forma: TALA: Árbol conocido y PAYA: Blanquecino, albino. Pero no hay que pasar inadvertido que TALA: Árbol, AMPA: es rió y AYA cosa extinguida, quedando de esta forma traducido como: “Rió Seco del Tala”.

Talampaya en los años 80s - La Catedral
Foto: Angel González

Talampaya en los años 80s - Interior del Cañón
Foto: Angel González

Parque Nacional Talampaya
El 11 de junio de 1997 al aceptar el Estado Nacional, mediante la Ley Nº 24.846 el dominio y la jurisdicción de las tierras cedidas por la Provincia de La Rioja y que anteriormente correspondieran al Parque Provincial Talampaya, se crea el Parque Nacional, promulgada la ley 24.846, el 11 de Julio de 1997 ; la Provincia a la Nación cede una superficie de 215.000 Has, a partir de ese momento este territorio pasa a regirse por la Ley 22.351 de la Administración de Parques Nacionales, Decretos y Resoluciones Nacionales, que han llevado a la protección total del sitio impidiendo esto nuevas depredaciones.

Talampaya en los años 90s


Patrimonio de la Humanidad 
Reafirmando la protección de este lugar, el 2 de Diciembre de 2000 fue declarado por la UNESCO “Patrimonio Natural de la Humanidad” en conjunto con el Parque Provincial Ischigualasto, lográndose así renombre internacional que permite a este Sitio apoyo de la Comunidad Internacional. Objetivos del Parque Nacional ante la UNESCO: • Conservar la cuenca Ischigualasto-Villa Unión, y los procesos geológicos particulares que se desarrollan en ella. • Conservar los procesos biológicos y los sitios críticos o biotopos particulares para las especies de valor especial. • Conservar una muestra representativa de la Provincia Fitogeografía del Monte, Prepuna y Chaco. • Conservar y proteger yacimientos paleontológicos de relevancia mundial. • Conservar sitios de belleza escénica resultantes de procesos geológicos y geomorfológicos. • Conservar los recursos arqueológicos que alberga el área. • Desarrollar programas de uso público (recreativo y educativo) tendientes a valorar y difundir los recursos naturales y culturales del área. • Contribuir al desarrollo socioeconómico de una zona marginal en relación con los procesos económicos dominantes de la Región, a través de una actividad turística sustentable.



Arqueología
Se debe tener en cuenta que antes de la conquista española, este espacio era habitado por diversos grupos aborígenes, los cuales se caracterizaban por ser seminómades, dedicándose a la caza y la recolección. Hoy, es posible observar el paso de aquellos nativos, gracias a la conservación de espacios en los que se puede apreciar el arte rupestre, lo que hace que el valor cultural de Ischigualasto y Talampaya sea innegable. Allí, tanto el hombre como la naturaleza han dejado fragmentos de un tiempo infinito, que en definitiva revelan el origen de los riojanos, erigiéndose desde lo más profundo de la tierra. Los primeros estudios realizados por el Dr. Juan Schobinger a principios de 1960, manifiesta que el arte rupestre presente en el valle del Río Talampaya puede asignarse cronológicamente a desarrollos de la cultura “Aguada” (Región Valliserrana 500 al 1000 DC) fundamentalmente por encontrarse restos de cerámicas de este estilo en la región. La ausencia del motivo felínico tipo Aguada en el arte rupestre de Talampaya hace pensar que podrían pertenecer a un momento histórico aún más temprano (Schobinger 1966, Schobinger y Gradin 1986, Rolandi 1999).
Las investigaciones arqueológicas de Giordano y Gonaldi (1991) permitieron detectar ocupaciones humanas en aleros y cuevas que fueron utilizados con diferentes propósitos: viviendas, enterratorios y depósitos. Estas ocupaciones fueron ubicadas cronológicamente, según los fechados radiocarbónicos entre los 2.590 y los 960 años antes del presente. Algunos de los vestigios arqueológicos de Talampaya son: bloques con morteros, recintos y diversos artefactos realizados en madera, lana, cuero y fibras vegetales. Hasta el momento no existe un estudio exhaustivo de los mismos, pero la riqueza de esos vestigios y las condiciones micro ambientales de la quebrada permiten suponer que la zona constituyó un polo de atracción para el asentamiento prehispánico en la región. Los sitios culturales de Talampaya conforman hasta el momento un conjunto de recursos sobre los que se tiene un grado de información prehistórica muy escaso y fragmentado y que representa una muestra diversa, cuantitativa y cualitativamente valiosa del arte rupestre en particular y de la arqueología de la región noroeste en general.

Cañón de Talampaya vista aérea y su río despues de una crecida
Foto: Fredy Páez Lucero


Flora y Fauna
Tanto el Parque Nacional Talampaya, como Provincial Ischigualasto en San Juan, y El Chiflón conforman una interesante muestra de paisajes y gran belleza escénica, donde el componente cultural se integra al ambiente natural en forma indisociable. Valor paisajístico, geológico, paleontológico y arqueológico, el Parque Nacional Talampaya se caracteriza además por resguardar una muestra representativa del Monte de Sierras y Bolsones ( provincia fitozoogeografica ), un ambiente desértico únicamente presente en Argentina, así como el retamo, la chica y la verdolaga.

Paleontología 
Este parque del territorio riojano, al igual que su vecino sanjuanino, conforman uno de los espacios más frecuentados por expertos que estudian la ciencia de la paleontología, ya que el lugar posee una riqueza incomparable en lo que respecta a su abundancia en restos fósiles. Fue allí precisamente donde se halló el talampayensis Lagosuchus, uno de los primeros dinosaurios que habitaron la Tierra hace más de 250 millones de años. Asimismo, se hallaron en el lugar diferentes fósiles de tortugas con una antigüedad de 210 millones de años, como es el caso de la talampayens Palaeocheris. Fueron estos descubrimientos los que permitieron completar uno de los estudios paleontológicos más profundos, conociendo cómo y cuándo surgieron los primeros dinosaurios en el planeta, y así comprender más acerca de estas especies extinguidas. Es importante mencionar que el aspecto histórico relacionado a las civilizaciones antiguas que habitaron la región, es sin dudas también un hito relevante dentro del interés que generan ambos parques.

Turismo
Desde que es creada el área protegida en 1975 la actividad ha pasado por diferentes etapas. Su difusión como maravilla natural se debe a varias personalidades del ambito local, por un lado el Profesor Carlos Decaro, que escribió material que sirvio de base para otros investigadores y guias de Turismo de La Rioja capital, Chilecito y Pagancillo. Luego apareció Federico B. Kirbus, periodista, escritor, investigador, que a partir de 1977 comenzó publicando artículos ilustrados de las formaciones de Talampaya e Ischigualasto, notas que de esta forma comenzaron a atraer a los primeros turistas independientes. En aquel entonces era muy difícil ingresar hasta la zona del Cañón de Talampaya, ya que no se contaba con medios de transporte adecuados, muchos de los cuales generaban otro problema, había que llevar palas, para ayudar a sacar las camionetas que de ser de tracción simple quedaban enterradas en los lechos de río del Parque. En 1977 el gobierno de La Rioja para evitar este tipo de problemas construye un camino uniendo La Ruta 76 hasta una zona cercana a la puerta del Cañón. Mas tarde y ya para la década del 80 surge un proyecto para realizar una ciudad turística, que no prevaleció debido a varias cuestiones que van desde lo económico, hasta al impacto ambiental que podría causar en el área debido a la falta de control de residuos de todo tipo.

Proyecto para incentivar las visitas a Talampaya en Julio de 1974
Foto y nota: Diario El Independiente


17 de Julio de 1977. Se inaugura el tramo desde RN 76 hasta la puerta del Cañón
Foto: Diario el Independiente

18 de Julio de 1977. Nota de la inauguración
Foto: Diario el Independiente


En los años 90 y ya con la creación de varios circuitos turísticos como Cañón de Talampaya, Ciudad Perdida, Cañón de los Cajones etc comienza a desarrollarse otro tipo de visitas, mejoramiento en la organización, cediéndole el gobierno el cuidado del área y al desarrollo turístico a los pobladores de las localidades de Pagancillo y Villa Unión. En 1997 la provincia decide ceder la administración a la Nación, con lo cual le da un valor agregado al pasar a ser un Parque Nacional, pero esta decisión no beneficia de forma directa a las arcas del estado provincial, si no que la actividad turística al ser transversal a muchas otras, el derrame económico se concentra indirectamente en el sector privado como agencias de viajes, guías de turismo, alojamientos, restaurantes etc.
Luego de que Talampaya e Ischigualasto fueran declarados patrimonio de la Humanidad en diciembre de 2000, la Administración de parques Nacionales se centra en mejorar la calidad de los servicios, para responder  la creciente demanda, y poder de esta manera recibir al turismo teniendo un Parque a la altura del turismo internacional, y aunque las visitas en algunos circuitos del parque fueron concesionados,  todavia no se puede comparar con otros destinos turísticos en Argentina, los servicios mejoraron pero hay muchas cuestiones por cambiar.

Nevada en el Cañón de Talampaya, año 2013
Foto: Fabián Páez ( Runacay EVyT)


Nuevos hallazgos
Científicos del CRILaR, junto a colegas de diversas instituciones internacionales, encontraron letrinas que formaban parte de un “baño comunal” de la época de los primeros dinosaurios, que data de unos 240 millones de años. El hallazgo, que es único en el mundo por su tipo, se encuentra ubicado en la localidad de El Chañaral, en el departamento Coronel Felipe Varela, y tuvo repercusión en los principales medios del mundo como la BBC de Londres, National Geographic y Washington Post de Estados Unidos. El investigador y autor del estudio del centro regional de La Rioja del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CRILAR-CONICET), Lucas Fiorelli comentó que “luego de trabajar durante varios años en la zona del Parque Talampaya, tuvimos otro descubrimiento muy importante como son los sitios que representan letrinas fósiles de 240 millones de años, que es la primera evidencia de que los primitivos reptiles compartían terrenos colectivos para hacer sus necesidades”. El estiércol hallado contiene información valiosa sobre cómo era la dieta prehistórica, las enfermedades que padecían los animales y la vegetación que los rodeaba, indicó y luego añadió que el comportamiento de esas especies es similar a la de los elefantes, antílopes y caballos en la actualidad que “defecan en espacios sociales para marcar territorio y para evitar la propagación de parásitos”. Estas “letrinas comunitarias” se ubicadas en siete enormes parcelas en la formación Chañares, en la provincia de La Rioja y tienen “hasta 40cm y varios kilos de peso. Algunos de los excrementos tenían forma de salchicha, otros de óvalos perfectos, con colores que varían entre gris pálido y el violeta oscuro”. Fiorelli comentó que los primeros hallazgos se produjeron en 2012 y este año “volvimos a realizar un trabajo de campo y pudimos realizar estudios de fondos de cada uno de los fósiles”. Con respecto a los “autores de este baño comunitario” Fiorelli dijo que “sólo una especie puede producir bultos tan grandes, y encontramos sus huesos desperdigados por todos lados en el sitio” y su nombre es “Dinodontosaurus, un megahervívoro de semejante a los rinocerontes modernos”. “Estos animales eran dicinodontes, reptiles relacionados con el origen de los mamíferos que eran comunes en el período Triásico, cuando comenzaban a aparecer los primeros dinosaurios. El hecho de que compartieran letrinas sugiere que eran gregarios, animales de manada, que tenían buenas razones para defecar estratégicamente”, dijo Fiorelli. Luego añadió que este comportamiento era en primer lugar “importante para evitar los parásitos, pero también una advertencia para predadores. Si dejas un montón enorme, estás diciendo somos una gran manada”. Según el registro de los investigadores, el sitio tenía una densidad de 94 cacas por metro cuadrado. Y los excrementos estaban esparcidos en parcelas de 900 metros cuadrados. Por otro lado comentó que “”una capa de ceniza volcánica preservó a los montones de estiércol, que hoy son como cápsulas del tiempo y cuando se parten revelan fragmentos de plantas extinguidas, hongos y parásitos intestinales. Cada excremento es una foto de un ecosistema antiguo, de su vegetación y su cadena alimentaria”.

El Chiflón ( Un Parque que no es Parque )
Otro sitio interesante de valor paisajístico destacable aparece sobre Ruta Nacional 150, camino a Talampaya y Valle de la Luna, se trata de El Chiflón, que también ha tenido varios procesos, ya que este formaba parte del Parque Provincial Talampaya, quedando fuera del resguardo al pasar a ser Parque Nacional, ya que el área se redujo de 325.000 a 215.000 hectáreas. Presenta casi las mismas características que los otros parques ya que en esta zona comienzan a observarse los primeros vestigios de la cuenca geológica Triásica Ischigualasto - Villa Unión, con presencia de flora y fauna del monte, e importantes sitios arqueológicos. En 2001 la ley 7.158 lo declara de interés turístico, y más tarde en el año 2002 mediante ley 7.292 juntamente con otras cuatro aéreas mas, son declaradas Parques Provinciales. Pero la mencionada ley fue vetada el 6 de Junio de 2002 por el Decreto 512/02.

Obras para la zona del Chiflòn
Entre 2010 y 2015 el gobierno de la provincia llega a la zona con varios proyectos de infraestructura:
*Perforación, permitiendo tener agua  sin cortes
*Electrificación rural, llegando con energía eléctrica las 24 horas,
Estas beneficiaron no solo a los poblados de La Torre, y El Chiflòn, si no tambièn a represa de la Punta, Amaná, salinas de Bustos, etc.
Mientras estas obras se realizaban comienza la construcción de un hotel en la zona. Más tarde se licita la ampliación y posterior construcción de Posta Pueblo, un hotel con características excepcionales administrada y gerencia da por el Hotel Naindo. Las últimas obras fue la de internet de banda ancha, mientras que el gobierno nacional realiza el cableado de la fibra óptica y re asfaltado de la Ruta Nacional 150. Obras que se siguen completando hasta la actualidad.

FUENTE:
Sitios webs:
http://www.eumed.net
http://riojavirtual.com.ar

Consultas: 
Legislatura de la Provincia de La Rioja
Hemeroteca del Diario el Independiente ( La Rioja capital )

Fotos:
Fredy Páez Lucero, Angel González, Gonzalo González, Blogs La Nación, Fabián Páez


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