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VINO TORRONTÉS NACARÍ PREMIUM

- El dí­a que cambió la historia del vino argentino - 
 - Por: Raul Castellani -

El 17 de junio de 2016, se cumplen 29 años del primer hecho histórico que cambio la historia del vino y la industria vitivinicola argentina en la era moderna, a fines del siglo XX, el 1º “Oscar vitivinícola”.
Ese hecho, que fue realizado por un grupo de jóvenes entusiastas, en ese entonces, (enólogos, bodegueros, ingenieros y técnicos), todos privados y sencillos, que solo con sus fondos y el apoyo de algunos empresarios, visionarios en ese momento, permitió que la historia del vino cambiara.
Fue la primera participación masiva de vinos argentinos en un Concurso Internacional de Vinos, el Challenge internacional del Vino y de las Artes (CIVART) 1987, que se realizó en la ciudad de Bourg Sur Gironde, a 35 km al norte de Bordeaux, Francia, donde los vinos argentinos se destacaban al ganar 27 premios sobre los 35 vinos presentes en el concurso.
La cantidad de vinos era de más de 3400, y solamente un promedio de algo más del 30% obtenía medallas.

En ese contexto los premios argentinos, en especial las 5 medallas de Oro y el “Oscar Vitivinicola” que así se denominaba al premio CIVART en la época, recaía en una variedad hasta el momento considerada “de baja calidad enologíca” y muy “común” por su fácil oxidación en la época: el Torrontés.

Además una segunda variedad tinta, lograba varios premios, entre ellos una de las medallas de oro, y era la máxima sorpresa, pues en zonas de vinos tintos otra variedad de baja calidad enológica, aún para los franceses, o secundaria, se destacaba como varietal puro: el Malbec.

El trofeo es un mundo sobre una gran base de bronce en forma de Ala, con los continentes representados por racimos de uva de unos 15 Cm y de un peso de más de 2 kg. También marca la primera participación de técnicos argentinos como jurado en forma más orgánica en un concurso mundial, pues 5 de ellos actuaban como jurados esa mañana de domingo (13 de junio de 1987), a quienes se les informo que el 17 de junio, a las 19:00 en una recepción de gala en la ciudadela de Blaye, se informarían los premios durante VINEXPO 1987.



No solo ese 17 de junio marca el ingreso del Torrontés en la historia, sino también el ingreso del Malbec y los restantes varietales argentinos, en la historia mundial del vino. El envío de muestras argentinas fue coordinado por Raul Castellani, quien no solo envió los vinos al concurso sino que los recolecto en todo el país, viajando desde el sur hasta el norte de Argentina y convenciendo a algunos empresarios que enviaran a sus enólogos.
El viaje de argentinos y uruguayos, fue conducido por Raul Castellani y Genoveva Becker, y entre otros estaba integrado por Guillermo Neira (Enólogo de la Rioja) que fue enviado por la hoy desaparecida bodega Nacarí; Alfredo Roca, dueño de la Bodega Alfredo Roca- San Rafael, Jorge Simonassi, dueño de la Bodega Simonassi-San Rafael, Octavio Soteras (Enólogo de la Rioja-Motegay), y Walter Bressia, que era Enólogo de Nieto y Senetiner (en 1987). De Uruguay viajaron bodegueros conocidos para la época y jóvenes que hoy son los dueños de bodegas, entre ellos Carlos Irurtia.

El grupo tenía como objetivo ver las opciones de los vinos de ambos países, y las posibilidades de ingresar al mercado mundial. Las bodegas argentinas que ganaron premios fueron: Cooperativa Nacarí (hoy desaparecida, no así la marca); Bodega El Alamein (de San Rafael, hoy Simonassi Lyon); Barral y Roca (de San Rafael, hoy Bodega Alfredo Roca); Leoncio Arizu SA, Finca Flichman (cuyo Enólogo era J.C.Rodriguez Villa y logró con “Caballero de la Cepa” el mejor Tinto del Concurso) Casa Palmero (hoy desaparecida); Robleviña (posteriormente Viña Fundacion de Mendoza),Coop. Vitivinícola Lujan (cuya enóloga era la Lic Estela Jaime y que ganó una medalla de Oro para un vino común de argentina por sobre los mejores vinos franceses de la época, algo que era casi imposible), Motegay SA (en la época perteneciente a la empresa Willink de Mendoza),

La Caroyense de Córdoba, La Rioja Ltda, Valentín Bianchi (de San Rafael), Bodegas Suter (También de San Rafael cuando pertenecía a la familia Suter), Santa Ana, y Humberto Canale de Río Negro. Lo importante es que se recuerde este hecho histórico que protagonizaron varios argentinos y también uruguayos, porque la memoria histórica debe existir fundamentalmente en el vino, que es parte de la historia e identidad de la humanidad, y además es parte de la identidad argentina en el mundo.

El hecho histórico y los por qué (Nota: Esta parte fue escrita por el autor en el año 1991, en los antecedentes libro)

Desde principios de siglo XX, solo 84 vinos habían obtenido premios en los escasos eventos que había. Se destacaban para la época, Finca Flichman, Bodega Santa Ana y Bodegas Pascual Toso, las dos más premiadas en el siglo hasta esa época. Asimismo, muy pocos (en nuestro país) tenían fe en la vitivinicultura argentina y sus posibilidades mundiales (salvo un grupo de bodegas que en la década de los ’60 habían incursionado en USA) y que lamentablemente terminó con solo una de ellas realmente en el mercado: Trapiche SA.

Las variedades Torrontés y Malbec se consideraban comunes y de baja calidad enológica, y poco dignas de vinos de calidad (esto esta expresado en libros y revistas de la época), incluidos los de famosos, que después se han tenido que retractar entre ellos, Jancis Robinson, Serena Sutcliff, Robert Parker, y todos los “expertos” argentinos de esa fecha, entre otros). Entre marzo, abril y mayo de 1987, quien suscribe (Raul Castellani) recolectó solamente 35 muestras de vinos de argentina para presentar en el Challenge Internacional di Vin et des Arts de Blaye y Bourg de 1987 (de la ciudad de Bourg Sur Gironde a 35 km al norte de la ciudad de Bordeaux). También vinos de bodegas de Uruguay que ganaron sus 4 primeros premios históricos.

Pocas bodegas argentinas se atrevieron a enviar vinos, pero el hecho histórico es que después del fracaso en USA en la década del ’60 y de la crisis del vino a fines de los 70 y principio de los 80, las bodegas argentinas estaban muy “golpeadas”, e incluso desilusionadas y con pocas políticas útiles y ninguna en apoyo de la calidad incipiente y de la probabilidad de exportación.



El domingo 13 fue la degustación y el jueves 17 la entrega de premios en la ciudadela de Blaye a unos 10 Km. mas al norte de Bourg sur Gironde, en una gran cena de gala, que en la época costaba algo así como u$s 160. Las personas invitadas a la gala eran solamente dos: Genoveva Becker y Raul Castellani, que habían enviado y organizado todo, y además había llegado también otra argentina que vivía en Paris, la señora Michel Torino de Cornejo Costas (dueña en la época de la Bodega Michel Torino). Nadie sabía que Argentina había ganado algo, y la sorpresa más grande fue cuando nombraron un Torrontés e invitaron a recibir el premio a Raul Castellani, quien invitó a la Sra. Michel Torino al escenario para que agradeciera en francés ante las más de 400 personas invitadas. Esa misma noche, Guillermo Neira fue informado que había recibido el “Oscar Vitivinícola” El premio que fue dado ese año fueron dos estatuas iguales. Una de ellas para la bodega Nacarí y una restante fue dada para ayudar a promocionar los siguientes eventos.

Diagonal del Torrontés, en Plaza Principal Caudillos Federales de la Ciudad de Chilecito.

¿Por qué ese viaje y ese día, fue histórico?
 Al finalizar Vinexpo 1987, un grupo de técnicos continuaron la visita a las zonas vitivinícolas francesas y al tener que hacer noche rumbo a la borgoña, en la ciudad olímpica de Megeve (en los Alpes franceses) se realizó una reunión entre el grupo formado por Jorge Simonassi, Octavio Soteras, Guillermo Neira, Walter Bressia, y Raul Castellani y se trazo un plan vitivinícola de participación internacional, para relanzar la vitivinicultura argentina en el mundo.

La base del plan había comenzado entre Jorge Simonassi, Raul Castellani, Ricardo Fuentes (de San Rafael ) y Raul de la Mota, en la ciudad de la gran Motte al sur de Montpellier y en el momento que R. Castellani ganaba una distinción por tecnología, en SITEVI 1985. En 1987 se terminó de formalizar Fue Raul Castellani quien comenzó con el plan elaborado, pues era el único independiente que tenía los tiempos y la falta de intereses personales, pues Jorge Simonassi (que comenzaba con su bodega en ese tiempo), Walter Bressia, Guillermo Neira y Octavio Soteras, eran enólogos de tres bodegas de la época.

 A partir de ese momento fue el lanzamiento oficial de dos cepas (Malbec y Torrontés), que hasta esa fecha eran “casi bastardas para los paladares negros” en el mundo, y de allí en adelante usted ya conoce los éxitos de los cepajes, sus enólogos y nuestras bodegas.



Bodega Nacarí en Nonogasta, Chilecito - Año 1987

VER ARTICULO LEY DECLARACION DEL VINO TORRONTÉS COMO PATRIMONIO CULTURAL Y GASTRONÓMICO

FUENTE:
Textos: http://www.viagourmet.com/
Fotos: Sol Calvar ( Chilecito );  http://www.iprofesional.com/; Diario Chilecito: http://www.diariochilecito.com/

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